CAMPAÑA 2008

Objetivos del proyecto

El primer objetivo del proyecto de la Universidad de Jaén fue la creación de una cartografía que permitiera situar en el espacio todas las tumbas y, más concretamente, la QH33, ya que ni siquiera la reciente publicación de Edel contiene esta herramienta básica1.Durante los primeros días de la campaña, se elaboró un plano topográfico parcial2 (Plano 1:2.000) que posteriormente fue utilizado en el análisis geológico de la colina. Lamentablemente, la colina de Qubbet el-Hawa está formada por arenisca y en muchas zonas se observan claros derrumbes que, en algunos casos, han afectado y afectan a las mismas tumbas. Por tanto, fue absolutamente necesario realizar unos análisis geomecánicos de la colina que nos permitieran conocer la localización de las fisuras, sus causas y los posibles riesgos a los que podían estar expuestas las tumbas y sus visitantes, entre ellas la QH33. Los resultados preliminares de tales investigaciones nos han mostrado las áreas en las que actualmente hay un mayor riesgo de derrumbe (en alguna de ellas, inminente), aunque también nos permiten albergar esperanzas para su futura conservación, pues existe la posibilidad de elaborar un estudio de estabilización de las zonas con mayor peligro de colapso.

Paralelamente a estos estudios técnicos, la Universidad de Jaén tenía el encargo del Consejo Supremo de Antigüedades de limpiar, documentar y poner en valor la tumba QH33.

Limpieza y documentación de la tumba QH33: primera campaña (año 2008)

La tumba nº 33 de Qubbet el-Hawa fue descubierta en los años en los que Grenfell actuó en la zona e incluso aparece dibujada en la catalogación realizada poco después por el equipo de J. De Morgan3. Actualmente, sabemos que el interior de la tumba no fue excavado, seguramente porque el material arqueológico se hallaba destrozado y había sido afectado por el fuego en épocas anteriores (¿provocado por los coptos?).

Los trabajos de limpieza de la tumba QH33 se centraron durante la campaña de 2008 en el exterior de la tumba y aún no han sido completados en su totalidad. Aun así, se ha hallado numeroso material arqueológico de diferentes periodos: una estela de época saíta o persa, cerámica de diferentes periodos (Reino Medio, II Periodo Intermedio, Reino Nuevo y copta), restos de una estatua osiríaca, fragmentos de sarcófagos y ataúdes de piedra, dos óstraca coptos y algunos restos óseos. Junto a la fachada sur, hemos detectado una estructura de piedras rodeada por un corredor que será investigada durante el 2009.

Al interior de la tumba se accede a través de una puerta, cuya altura total tiene 4’83 metros, lo que la hace la más alta de toda la necrópolis, y que da paso a un corredor de poco más de cuatro metros de largo. Éste desemboca en una gran cámara con seis pilares en cuya parte oeste se observan dos nichos: el central, de mayor tamaño, originalmente estaba cubierto con pinturas e inscripciones, tal y como hemos podido constatar. Desgraciadamente, sólo hemos podido reconocer algunos signos jeroglíficos y los trazos de algunos diseños muy parecidos a los que se hallan en el nicho de la tumba nº 31 (Sarenput II). Las similitudes con esta tumba no sólo se reducen a la decoración, sino también a las medidas de la cámara, ya que son prácticamente idénticas. Por tanto, creemos bastante probable que la tumba nº 33 pueda datarse en la dinastía XII, si bien por el momento no se le puede atribuir un propietario4. En el lado noroeste de la cámara se encuentra otro corredor que da acceso a una cámara de forma trapezoidal y que consta en su lado norte de un pozo con una profundidad mínima de 10’23 metros, ya que se encuentra relleno de escombros. El interior de toda la tumba está relleno de arena y restos arqueológicos de muy diversa índole: fragmentos de ataúdes de piedra y madera, vendas, huesos humanos y animales, cerámica, etc. Todo este material ha sido localizado y dibujado y será documentado en la próxima campaña.

Durante los últimos días de la campaña, se halló una cámara que parece estar intacta y que alberga al menos tres ataúdes de madera que, por cuyo estilo, pueden ser datados en el III Periodo Intermedio. Si los trabajos de documentación en el interior lo permiten, durante la próxima campaña, se accederá a la misma para completar su estudio y llevar a cabo las labores de conservación necesarias.

Como ya dijimos, la limpieza de la tumba QH33 se ha centrado durante la primera campaña en el exterior de la tumba y en una parte del corredor de entrada. Se ha utilizado la metodología arqueológica puesto que no se conocía qué zonas habían sido excavadas previamente. Así, se pudo determinar que hubo al menos dos grandes excavaciones de la zona que da acceso al corredor de la tumba: una en la época de Grenfell entorno al 1885 y otra unos cien años después (a principios de la década de 1980), seguramente para poder cerrar y asegurar la entrada de la tumba. Además, hemos podido constatar que, a diferencia del interior de la tumba, el exterior nunca fue finalizado por los obreros de la XII Dinastía.

Conclusiones preliminares

La QH33 presenta grandes similitudes en las medidas arquitectónicas y en el tallado y pulido de la roca con la tumba QH31 (Sarenput II). Por tanto, parece claro que la QH33 fue construida durante la primera mitad de la XII Dinastía, si bien todavía no podemos determinar quién fue el propietario. Parece claro que la tumba fue reutilizada al menos en dos momentos posteriores: el III Periodo Intermedio y la época saíta o persa5.

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1 Cf. Edel (2008: Plan 1), que carece de referencias topográficas reales (toman como punto 0 la entrada de la tumba QH25) o de las necesarias curvas de nivel.

2 La vertiente oeste y las tumbas excavadas por Lady Cecil no se incluyeron en este levantamiento.

3(1894: 142).

4 En el templo de Heqa-ib en Elefantina, Habachi (1985) halló numerosas estatuas y capillas de altos funcionarios locales del Reino Medio que probablemente fueron enterrados en Qubbet el-Hawa y cuyas tumbas todavía no han sido halladas.

5 Los fragmentos de los ataúdes que se encuentran en los niveles superiores en el interior de la tumba así parecen indicarlo, cf. el informe visual de la QH33 realizado por Edel (2008: 429).

resumen

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